Viviendas terminadas sin luz, solares bloqueados casi dos años y permisos que nunca llegan. Endesa y Urbanismo en Zaragoza acumulan retrasos y promesas incumplidas mientras cientos de familias siguen esperando su hogar. Imagen destacada por: El Periódico de Aragón
Las Vergüenzas de Zaragoza
El embarcadero de Vadorrey, antaño espacio cuidado y con actividad, hoy es un reflejo de la dejadez municipal: pintadas, vandalismo y abandono en una instalación que debería ser orgullo de la ribera del Ebro.
El Camino de la Ribera del Gállego, antaño paseo seguro y accesible, hoy muestra tramos cortados, acumulación de broza y pintadas. Un espacio degradado que evidencia la dejadez y el abandono municipal.
El centro comercial Plaza Imperial, antaño un referente comercial en Zaragoza, ha sido escenario de actos de vandalismo por parte de jóvenes que, bajo el pretexto de 'exploración urbana', han causado destrozos en sus instalaciones. Este fenómeno, alimentado por la viralización en redes sociales, plantea serias interrogantes sobre la responsabilidad y el respeto hacia el patrimonio urbano.
Imagen destacada por Heraldo de Aragón
La quema de contenedores en Zaragoza es un problema recurrente que afecta tanto a la infraestructura pública como a la seguridad de los vecinos. El centro de salud de Santa Isabel, rodeado de contenedores, ha sufrido daños y la ausencia de vigilancia empeoran la situación.
Reformada en 2022 e inaugurada con entusiasmo institucional, la calle Ricla vuelve a estar en obras en 2025. ¿Falta de planificación o simple despreocupación por el dinero público?
Desde 1998 el Teatro Fleta espera una función que nunca llega. Promesas, proyectos fallidos y millones invertidos en silencio: el gran vacío cultural de Zaragoza sigue sin telón que levantar.
Reforma recién estrenada y ya parcheada: al fondo, la parcela F-54-1, un solar olvidado desde abril de 2023
La ribera del Ebro en su margen derecha muestra pasarelas conservadas, pero el resto del paseo está lleno de deterioro, pintadas y vandalismo, evidenciando la dejadez municipal en un espacio con enorme potencial urbano.
La proliferación de pintadas vandálicas en Zaragoza se ha convertido en una constante. Calles, pasarelas y espacios públicos aparecen cubiertos por firmas sin control, ante la inacción de un Ayuntamiento que ni limpia ni educa.









